domingo, 8 de mayo de 2011

Tarta Comunión para Paula¡¡

Como cambia la vida¡ yo me acuerdo del día de mi Primera Comunión muy bien, el traje me estaba un poco pequeño y me apretaba, era el préstamo de alguna amiga o prima y un "casquete" que me pusieron como un gorrito no me gustaba nada. Tenía que recitar un texto en mitad de la ceremonia y, en medio de aquella enorme iglesia de San Luis, lleno de familiares, me moría de miedo y nervios y lo peor es que no conseguí aprenderme el Credo y pensé que Dios bajaría allí en medio y me fulminaría por hereje.

Cuando pasó la ceremonia y viendo que no me había muerto nos fuimos al colegio y allí la directora, Dña. Victoria, nos dio un cuadro y una bolsita con dulces y después tomamos chocolate y bollos en el patio de mi vecina del bajo. Ahora ya no es así, a pesar de la crisis muchos padres celebran unas fiestas enormes, con payasos, castillos hinchables, 300 invitados... En fin, que todo cambia, aunque no estoy segura que siempre sea para mejor.

Salgo ahora mismo a entregar esta tarta, Paula llegará de recibir su Primera Comunión en un ratito al salón donde sus padres le han organizado una fiesta por todo lo alto.

Ya os enseñé las galletas que acompañan a la tarta, cada una representando a las amiguitas de Paula, que como hacen la comunión el mismo día no podrán estar en su fiesta.

El bizcocho es de vainilla, relleno y recubierto de chocolate y emborrachado en almíbar de chocolate y canela. El pequeño soporte donde tiene que ir la muñequita que le ha regalado su madre es de chocolate recubierto de chocolate con avellanas, porque ese es para Paula y es lo que más le gusta.

La decoración de toda la fiesta es en blanco y lila, así que así va la tarta también, aunque por darle un punto luminoso he pintado en dorado las estrellas.

Las letras de su nombre son de porcelana fría, para que pueda enmarcarlas y guardarlas como recuerdo.

Espero que les guste mucho y que Paula recuerde este día para siempre como muy especial.


Para 30 personas

Vista superior, llena de estrellas doradas




El copete, esperando su muñeca

Preparada para entregar